31 diciembre, 2007

No podía faltar

"Yarbiteul" y se reía.

"Excuse me?" y me inclinaba un poco a ver si podía entenderlo mejor.

"Yarbiteul" y volvía a reírse.

"Sorry, I don´t understand..." y me disculpaba con cara de, realmente, no entender lo que me quería decir.

"You are beautiful" y ya no sólo se reía ella sino también su amiga, la que acababa de llegar en ciclomotor.

Ah, caramba, ahora sí que entendía yo lo que me intentaba decir la chica del puesto callejero, en el que me acababa de comer una sopa de fideos con pescado.

La comida aquí es distinta, como las circunstancias, así que para esta noche yo no tengo compañía familiar o una cena con besugo, merluza (para el que no le guste el besugo), pavo y langostinos como vosotros. De hecho, el 31 de Diciembre es, en Mandalay en particular y en todo Myanmar, un día de lo más normal, dado que ellos celebran su Año Nuevo allá por Abril. Pero incluso desde aquí, donde la electricidad es irregular y el acceso a Hotmail está prohibido (pero "el que busca, y paga, encuentra") no podía faltar algo tan tradicional como la típica felicitación y las típicas promesas de fin de año...

Aquí van ambos, en orden inverso.


Promesas que hay que intentar cumplir:


a) Hacer ejercicio. Al lado de mi casa no tengo los Annapurnas y la dieta asturiana no se parece demasiado a la hindú, así que o me aplico a la tarea o los "kilitos" que he perdido los recupero, con creces, en un santiamén.

b) Disfrutar del tiempo con mi madre. Ese mes que me quedo en Asturias, a repartir el tiempo entre amigos y familia, pero dándole prioridad a ella.

c) Tomarse las cosas con paciencia y tranquilidad. Sí, que levantando la voz lo único que conseguimos es que nos suba la tensión y uno ha de empezar a cuidarse.

d) Mantener el contacto con toda la gente que he conocido durante este año, locales y viajeros. De todos he aprendido algo y espero haberles enseñado alguna cosa buena.

e) Mantener cerca, literal o electrónicamente, a mis amigos. Su apoyo, ayuda y consejos son siempre inestimables.

f) Quererme un poquito más, que me tengo algo abandonado con tantas experiencias ajenas y extrañas, durante el 2007.

g) Encontrar un trabajo que me guste y apasione. O, en su defecto, uno normal pero ¡muy bien pagado y con muchas vacaciones!

h) Seguir viajando...aunque no sea durante un año completo.

i)Vaciarla de vino y limpiar la botella. Él lo entiende, después de todo, fue idea suya ¿verdad?

j) Seguir mirando al mundo y sus gentes con los ojos del niño al que se le escapó la cometa.


La típica felicitación:


Que el 2008 no os traiga mucho dinero, sino el que realmente necesitéis, y apreciéis el esfuerzo con el que lo ganáis...

Que en vuestra mesa no falte nunca la comida, pero que tampoco sobre y se tire a la basura.

Que pongaís un poco de empeño en mejorar el ambiente en vuestra casa, trabajo, etc. Porque a veces una sonrisa obra milagros.

Que cuidéis a quienes os quieren y que ignoréis a quienes no lo hacen. Ellos se lo pierden.



Paz, Amor y Felicidad en el 2008


José,

Mandalay, Myanmar, 31 de Diciembre de 2007

(En la foto, tomada hace dos días, con el guía que contraté y con el que recorrí durante cuatro días las montañas cerca de Kyaukme, visitando poblados donde nunca habían visto a un hombre blanco, y disfrutando de la hospitalidad de esas gentes)