Mostrando entradas con la etiqueta *Escrito por él. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta *Escrito por él. Mostrar todas las entradas

17 mayo, 2009

Comentarios moderados

Para evitar el spam, los contenidos no relacionados con la temática y textos de este espacio, así como que se escriban mensajes inapropiados, nos hemos visto en la obligación de moderar los comentarios en el blog.

¿Qué significa esto? En realidad no habrá casi ninguna diferencia. Lo único que ocurre es que cuando alguien escriba un comentario, tendrá que usar una “verificación” (ya sabeís, aparece una serie de letras y/o números que deberéis copiar, para comprobar que sois humanos ;-) ) y que nosotros recibiremos un email indicando que alguien quiere poner un comentario. Le echaremos un vistazo y si cumple con esas mínimas normas de sentido común, se publicará sin mayores trámites.

Como yo estoy viajando no tengo la posibilidad de comprobar 24 horas al día que es lo que se dice por aquí. Como ella está hasta arriba de trabajo, le ocurre lo mismo. Por eso creo que esto redundará en una mejor calidad de vuestra experiencia como lectores (¡y comentadores!).


Saludos desde la India,
Él (temporalmente) y Ella (permanentemente)

20 noviembre, 2008

Pornografía Infantil NO



Si acabas en esta página porque en un buscador de Internet has puesto las palabras, ángeles, lolitas, boylover. preteens, amante de las chicas, amante de los niños, pedochico, chicochico, chico fetiche, chico pies, entonces eres un enfermo que necesita urgentemente ayuda.

Esos terminos o "angels", "lolitas", "boylover", "preteens", "girllover", "childlover", "pedoboy", "boyboy", "fetishboy" o "feet boy", son los que utilizan los pedófilos cuando buscan imágenes o vídeos de menores en la Red.

No los encontrarás en esta página, sólo desprecio.

07 agosto, 2008

Comienzan los Juegos

Con pompa y esplendor, con la participación de miles de bailarines, actores y figurantes. Con la presencia de Jefes de Estado, de Gobierno, Altezas Reales, Diplomáticos, Millonarios, Empresarios y Ministros.

Cien mil efectivos del Ejército de Liberación Popular, 400.000 policías y voluntarios y vecinos que hacen las veces de "chivatos" están desplegados por la capital, sobrevolada por helicópteros que maniobran en círculo sobre el centro de Pekín.

Con un espectáculo de luz, color y sonido que hará empalidecer los de ediciones anteriores, mañana se celebrará la gala de apertura de los Juegos Olímpicos 2008 en Beijing.

Televisiones de todo el mundo conectarán en directo para ofrecer el espectáculo a millones de personas en Asia, Oceanía, África, América y Europa. A través de Internet, podrán verlo otros varios millones, en teléfonos y ordenadores, en casa y en el trabajo.

Pues bien, yo no seré uno de ellos. Yo no pienso ver la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos.

no veas los juegosNo estoy en contra de los Juegos Olímpicos, no estoy en contra de los deportistas, no estoy en contra del espíritu de los JJOO, y por eso, aunque puede que siga alguna de las competiciones, no voy a ver la inauguración.

¿Por qué? Razones no me faltan, y tienen nombres como Darfur, Tíbet, Tiananmen o Birmania.

El gobierno de China, y su régimen de dictadura comunista, ha encontrado en el consumismo el nuevo opio del pueblo y son ellos los que se lo proporcionan. Para mantenerse en el poder, con pan et circus, necesitan energía y materias primas. Y para conseguirlas no repara en nada, ni en aliarse con otros asesinos.

Apoya al gobierno de Sudán y sus milicias, empeñado en negar la importancia (y la ayuda para resolverla) de la crisis humanitaria de Darfur, con más de 300.000 fallecidos y 2,5 millones de refugiados. China tiene lazos importantes con el régimen africano por el oro negro, que supone el 75% de los ingresos del país, y ha realizado millonarias inversiones en su industria petrolífera. A cambio, hace la vista gorda sobre las violaciones de los derechos humanos.

En el año 2004, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas impuso un embargo de armas a todos los grupos combatientes en Darfur, y al año siguiente lo extendió al Gobierno. Sin embargo, China ha vendido en la zona alrededor de 150 millones de dólares en armas en la última década. Según la ONU, China ha sido la responsable de suministrar el 90% de las armas ligeras de Sudán entre 2004 y 2006.

El Tíbet vivió sus peores protestas contra China en dos décadas el pasado marzo, en las que según Pekín murieron una veintena de civiles, mientras que el gobierno tibetano en el exilio dice que fueron más de 200 los muertos por la represión militar china.

Desde 1951, año de la invasión del Tibet por parte de tropas chinas, las autoridades han incentivado la emigración "interior" a esa región montañosa. ¿El objetivo? Usar la demografía como arma contra los tibetanos. Hoy en día, Lhasa tiene un 80% de su extensión dominada por barrios y comercios no tibetanos.

En su propia casa, los chinos también tienen mucho de lo que avergonzarse.

plaza de tiananmenEn Junio de 1989, los estudiantes que pedían pacíficamente democracia en la Plaza de Tiananmen recibieron la respuesta comunista en forma de tanques y disparos. Se calculan en cientos los muertos y en miles los desaparecidos y torturados. El Gobierno chino niega esas cifras pero no permite investigar las suyas, muy inferiores en víctimas.

Según la ONG Centro sobre los Derechos de la Vivienda y los Desalojos, vinculada a la ONU, desde que Pekín ganó la candidatura olímpica en 2001, más de 1,5 millones de personas han sido desalojados para dejar paso a las obras olímpicas.

En China se censuran páginas de Internet de periódicos, foros, blogs, medios de comunicación y organizaciones pacifistas. La única noticia es la que emite, aprueba y supervisa el Gobierno.

En Birmania, en 1988, más de 3.000 personas murieron por los disparos de los soldados, a los que se ordenó abrir fuego contra los civiles desarmados que pedían reformas democráticas al Gobierno.

Desde entonces, China ha sido el principal suministrador de armamento a la dictadura del General Than Shwe con más de 2000 millones de dólares en carros de combate, vehículos acorazados, aviones, patrulleras, armas ligeras y equipo logístico y de transporte, así como consejeros militares.

Merced al apoyo chino, el régimen comunista birmano ha cuadruplicado el tamaño de sus fuerzas armadas, hasta llegar a 450.000 efectivos, incluyendo aproximadamente a 70.000 niños soldados. Ha destruido u obligado a abandonar más de 3000 pueblos en el este del país, más del doble de las que se han destruido en Darfur. Han provocado el éxodo de más de 1,5 millones de personas, refugiados en paises vecinos o escondidos en la jungla.

A cambio de su apoyo, activo y pasivo (la política de China en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas es negarse a cualquier resolución contra Birmania), se le ha vendido 180 mil millones de metros cúbicos de gas natural durante los próximos 20 años a un precio inferior al que ofertaba India y por debajo del de mercado. Mientras tanto, en el interior de Birmania se multiplicaba por cinco el precio del gas natural y se doblaba el precio de la gasolina y el diesel. Y más de la mitad de los birmanos sólo tiene un dólar al día para vivir.

La única forma de hacer negocios en Birmania es hacerlos con la Junta Militar. La Heritage Foundation, en su Índice de Libertad Económica de 2007, colocaba a Birmania como la quinta economía más represora del mundo, por detrás sólo de Corea del Norte, Libia, Cuba y Zimbawe. La economía centralizada y controlada, asegura que sólo los líderes militares y sus lacayos se beneficien del comercio y las inversiones (China representa el 31% de las importaciones de Birmania). China está involucrada en más de 62 proyectos hidráulicos, petrolíferos, de gas o mineros en el país, sin preocuparse por la destrucción de tierra, los trabajos forzados o las cuestiones medioambientales.

China es el único país del mundo que se niega a apoyar el llamamiento del Secretario General de la ONU para que se libere a Aung San Suu Kyi, ¡la única Premio Nobel de la Paz encarcelada!.

¿No te parece que hay suficientes razones?

¿A quién apoyas tú?

juegos sangrientos

Webs, US Campaign for Burma (inglés), Amnistía Internacional, sobre China (español)

18 julio, 2008

Nos hemos ido de crucero

.
Acabamos de volver de crucero (en realidad lo hicimos el 27 de Junio, pero parece que fué ayer) y toca contar un poquito el porqué, el por donde y el "por cuando". Durante una semana, entre el 20 y el 27 de Junio, recorrimos una pequeña parcelita mediterránea a bordo del MSC Orchestra.

¿Los méritos? Haber realizado, con esfuerzo e ilusión, un blog sobre nuestro viaje de un año por Asia y Oceanía, que me sirvió de trampolín para incorporarme al voluntarioso equipo editor de Viajablog.

¿El gancho? Pues yo no pensaba comprar nada :)

Los organizadores son Logitravel, una mallorquina agencia de viajes, que han invitado a 18 bloggers españoles (y a sus parejas) a un encuentro marítimo en el que habrá charlas, ponencias, e intercambio de ideas sobre la web, la blogosfera, etc. y hasta un seminario de Marketing Social impartido por Internet Advantage.


En un loable esfuerzo para acercarse a ese mundo aparte dentro de Internet que es la blogosfera, la agencia de viajes mallorquina Logitravel decidió invitar a dieciocho de los bloggers más influyentes de España a un crucero por el Mediterráneo. El objetivo que perseguían era aprender un poquito de la experiencia de estos escritores, sin reconocimiento oficial o Colegio alguno del que formar parte, durante las ponencias diarias que se desarrollarían en el barco.

Aún sorprendido por estar incluido en esa lista, y como 50% de elyellaonthetrail y con una experiencia de unos meses escribiendo en Viajablog, me llevé a Isabel (no precisamente a rastras) para que el otro 50% no protestara de una manera no violenta (collejas, malas caras, falta de cooperación en tareas domésticas y esas otras armas femeninas en las que podéis – mal – pensar)

Como 50% de Él y ella on the trail, y con una experiencia de unos meses escribiendo en Viajablog, me llevé al otro 50% y juntos cerramos las sesiones de trabajo poniéndoles los dientes largos a los otros asistentes con anécdotas y la historia de nuestro viaje de un año por Asia y Oceanía (y dejando unos minutos para resumir algunas ideas que debemos tener presentes cuando participamos y creamos contenido en Internet). La idea era harto original y resultó ser un éxito, pues todos pudimos debatir casos prácticos con los que nos habíamos encontrado y creo que nadie salió sin haber aprendido algo nuevo y útil.Algunos de los otros temas tratados fueron la optimización de blogs y páginas web, la importancia del Page Rank, Google y su influencia en las agencias publicitarias, Web 2.0, inseguridad jurídica de los bloggers, LSSI y LPD, y el desconocimiento del medio por parte de los legisladores.

Y es que escribir en serio (aunque no necesariamente con serenidad) en España en un blog tiene hoy más trabas y responsabilidades ¡que crear una empresa!

En próximos posts os contaré algo más sobre cómo es la experiencia de viajar en crucero y los puertos en los que hicimos brevísima escala.

crucero logitravel para bloggersSi bien es cierto que he usado transbordadores y ferris (con varios viajes nocturnos a mis espaldas) y que hice una excursión fluvial de tres días/dos noches por el Yangtzé y la presa de las Tres Gargantas (aún me río al releer el texto de Isa), la idea de embarcar en un buque de lujo para recorrer durante una semana una parte del Mediterraneo, nunca se me había pasado por la cabeza.

La oportunidad, que se presentó gracias a Logitravel, tal y como comenté en un post anterior, aparte de las charlas y ponencias de y entre bloggers, me ofreció la ocasión de poder hablaros, con conocimiento de primera mano, sobre la experiencia de viajar en un crucero que partía de Barcelona y recalaría en Marsella, Génova, Palermo, Nápoles, Túnez y Palma de Mallorca antes de volver a su punto de orígen.

Aterrizando a primera hora de la mañana en El Prat, la mejor manera de dirigirse a la ciudad condal es usando el Cercanías de RENFE primero y el Metro después, siendo la forma más económica la Tarjeta T-Día de 1 zona (sólo cuesta 5,50 euros y permite viajes ilimitados, en una zona, en RENFE Cercanías, Metro, Autobús, Tranvía y Ferrocarril de la Generalidad) y que a mí me permitió reunirme con Isabel en la parada de Metro de Drassanes, hacia el final de Las Ramblas.

Para llegar al barco, anclado en la Terminal A del Muelle Adosado, cogimos la lanzadera azul que para casi a la sombra (poca) de la estatua de Colón, cerca del quiosco de información (tal y como nos confirmó uno de los trabajadores de las golondrinas que hacer cortos recorridos por la boca del puerto). Dos euros por persona nos evitaron una caminata que hubiera sido de más de media hora, arrastrando pesadas maletas bajo un sol brutal que no distingue a barceloneses de foráneos.

crucero msc orchestraConforme la ruta del bus nos permite una vista del lado de estribor primero, la popa después y luego el lado de babor, donde finalmente pararemos, el barco se nos antoja un coloso. Una cosa era leerse en Internet las dimensiones y otra, muy distinta, levantar la mirada desde el muelle, buscando abarcar el equivalente a varios edificios de una quincena de pisos puestos unos al lado de otros.

El MSC Orchestra, la nueva joya (tiene poco más de un año de antiguedad, pues fue botado a mediados de Mayo de 2007) de la naviera italiana MSC, Mediterranean Shipping Cruises, es capaz de transportar a un máximo de 3013 pasajeros en sus confortables 1275 cabinas (de las que 18 son suites de lujo en la cubierta 15).

Las formalidades para subir a bordo, a partir de una hora prefijada, son similares a las de los aeropuertos. En este caso particular nosotros no llevabamos ningun billete sino que nos lo entregará Fátima, de Globally, la empresa que le ha gestionado el evento a Logitravel. Con el documento en la mano, en un mostrador adyacente dejamos el equipaje, que es identificado con claridad por parte del personal de tierra. No volveremos a ver nuestras maletas hasta que, un rato después, nos las dejen en la puerta de nuestro camarote.

tarjeta cruceroA continuación pasaremos por un arco detector de metales y una máquina de rayos X, un procedimiento ya habitual para cualquier viajero, vaya por tierra, aire o, como en este caso, mar. En los mostradores de MSC nos identificamos y nos entregan, en una carterita de tela azul, más documentos (plano del barco, copia de las condiciones generales, dos postales, una guía introductoria sobre los servicios y la vida a bordo) y una tarjeta de la que no debemos separarnos mientras dure el viaje. En su plástico rectangular aparece impreso nuestro nombre, número de camarote, restaurante (y mesa y turno en el que cenaremos) y un código de barras que permite, con un aparato lector, desde cargarnos en nuestra cuenta las consumiciones, excursiones y compras no incluidas en el paquete contratado (de ahí que sea muy importante tratarla como si de una tarjeta de crédito se tratase), hasta el acceso y salida del barco cuando atracamos en los puertos (tomad nota de que se os hace una foto al embarcar y ésta aparecerá en la pantalla del ordenador cada vez que os lean la tarjeta: cuidado no os lleveis por error la de vuestro compañero/a de camarote).

En el puerto de Barcelona, como los demas que visitaremos, hay tiendas duty free en las que podemos hacer compras antes de subir al barco. Nosotros nos aprovisionamos de media docena de botellas de agua mineral de 1,5 litros (si bien alojamiento, desayuno, comida y buffet de medianoche se incluyen en el precio, la consumición de líquidos es un gasto aparte). Aviso para los listillos, las únicas bebidas alcohólicas que se pueden consumir en el barco son las que se sirven en cualquiera de los 18 bares y restaurantes del mismo. Si compramos, en aguas internacionales, una botella de un ron añejo, no nos será entregado hasta que lleguemos al puerto en que finalizamos viaje. Del mismo modo, cualquier bebida alcohólica comprada en las ciudades que visitaremos, será recogida al volver al barco y hará el viaje fuera de nuestro alcance, no volviendo a abrazarla hasta el final del viaje.

Para facilitar el movimiento y la orientación de los pasajeros por sus kilométricos pasillos, el número de los camarotes (habitaciones) nos indica la cubierta (el piso) en que se encuentran. Por ello, el 12062 situaba nuestro alojamiento para la semana de vacaciones (y algo de trabajo) en la cubierta 12, llamada Clarinetto. Para nuestra sorpresa, la habitación no tenía nada que envidiar a la de un hotel de 4 estrellas, y, lo mejor de todo, es que ¡teniamos nuestro propio balcón!

Para facilitar el movimiento y la orientación de los pasajeros por sus kilométricos pasillos, el número de los camarotes (habitaciones) nos indica la cubierta (el piso) en que se encuentran. Por ello, el 12062 situaba nuestro alojamiento para la semana de vacaciones (y algo de trabajo) en la cubierta 12, llamada Clarinetto. Para nuestra sorpresa, la habitación no tenía nada que envidiar a la de un hotel de 4 estrellas, y, lo mejor de todo, es que ¡teniamos nuestro propio balcón!

crucero

08 febrero, 2008

Cuando lo bueno se acaba

Carritos para llevar las maletas sucios y viejos. Lavabos con tomas de corriente bañadas en óxido. Las puertas de embarque de la Terminal 1 del aeropuerto de Heathrow, de la 80 a la 90, alojadas en una alargada y claustrofóbica semicircunferencia que parece un túnel con techo de plancha de acero corrugado, como si de un hangar de la II Guerra Mundial se tratase. El vuelo de Aer Lingus de las 06.50 am a Dublín, cancelado. El de las 10.00, en que me reubican, aparece en la pantalla como retrasado hasta las 10.30 y no despegará hasta pasadas las 11:00. Después de 14 horas de vuelo, he llegado a Europa, la cuna de la civilización occidental y abanderada de todo tipo de ideas liberales y progresistas. ¡Y como estoy echando de menos incluso los limpios y modernos aeropuertos de Bangkok y Singapur! (y, en ambos casos, su Internet gratuito, no como aquí que no solo es de pago - a 6 Libras la hora - sino que, además, no funcionan los enchufes de la colorida y publicitada zona de conexión, con lo que la batería de mi portátil fallecerá bastante antes de que las ruedas de mi avión pierdan el contacto con la pista).

En mi adoptivo Dublín me esperan vientos racheados, 12 grados centígrados y nubes que amenazan lluvia, la antítesis de la temperatura y climas que me despidieron en Singapur hacía sólo 16 horas.

¿Qué se siente cuando uno vuelve a Europa, después de 12 meses de viaje por Asia?

La sensación dominante es que se abate sobre ti la tristeza. No se puede negar que un viaje como el que yo he disfrutado tiene un indudable atractivo: sin horarios, sin estar permanentemente desviando la mirada hacia el aviso de nuevo mensaje en Outlook y las manos tecleando en Excel, sin reuniones continuas, con un teléfono que rebosa de mensajes y llamadas perdidas cuando vuelvo a mi cubículo, sin presentar informes a diario, sin tener que justificar el ocasional error de alguien de mi equipo, sin entrevistar a candidatos para cubrir un puesto vacante, sin horas extras no pagadas, sin tutelar, escuchar, guiar y enseñar y mimar a mi equipo, sin reuniones periódicas con managers de mi empresa y del cliente, sin una necesaria adicción a la gratuita cafeina y una auto impuesta dieta de sandwiches y bocadillos frente a la pantalla del ordenador.

Sin trabajar durante un año.

¿Cómo no va uno a estar triste cuando ha de decirle adiós a un año sin ninguna atadura laboral o académica? Pero no es sólo lo que NO he tenido que hacer, sino también lo que he PODIDO hacer. No he pasado un año sin hacer nada. Al contrario, he hecho muchas cosas y la mayoría de ellas no se me habían pasado por la imaginación tan solo un par de años atrás. Y cada una de ellas ha sido una experiencia mágica o irrepetible, mundana o extraordinaria, cotidiana o asombrosa y, sobre todo, nueva.

Y eso te llena de alegría que se transmuta en tristeza cuando te das cuenta de que lo dejas atrás y no sabes cuando podrás volver a disfrutar de eso tan sencillo y complicado que es vivir al ritmo que tú le marcas a la vida, cuando ella se deja mimar.


Nota: Pero la tristeza no puede ganar la partida, no hay tiempo ni lugar para derrotismos. Al volver, tienes que reconstruir tu vida y yo me he permitido el lujo (otro más) de tomarme un paréntesis, en forma de seis semanas de aclimatación al invierno y a Occidente. Primero, una semana que ya ha acabado, visitando a mis amigos en Dublín y Madrid, después, este mes en Asturias, con mi madre y más amigos. Luego, una última semana en Londres, visitando a una amiga. Sólo después, con lo que espero sea una mejor predisposición y un ánimo más alto, la vuelta a Irlanda, a un nuevo trabajo, a una nueva casa.

Y, repartidos entre ella, Avilés y mi corazón, los recuerdos de un año inolvidable que pasó volando...

(Escrito por él desde Singapur, Heathrow, Dublín y Madrid entre el 19 y el 26 de Enero de 2007)

13 enero, 2008

Por el amor de una mujer

Por el amor de una mujer, un hombre es capaz de las mayores vilezas y los mayores sacrificios.

Puede robar a un mendigo, matar a un hombre santo, golpear a quien le dio la vida. Puede mentir y traicionar, engañar y chantajear. Puede escupir en la cara a su mejor amigo si este osa decir algo en contra de su amor.

Puede también dejar de beber si ella se lo pide, cambiar hábitos nocivos por otros más saludables, incluso puede cambiar las malas compañías por otras menos dañinas. Puede encaminarse por el recto camino del que se había apartado y abrazar una vida que antes rechazaba.

Porque al enamorarse uno pierde la noción del Bien y del Mal, o, mejor dicho, ya no se basan en la moralidad o las leyes, sino en lo que favorezca o perjudique a la mujer amada. La pasión nos arrastra como un caballo desbocado al que montamos mientras nos reímos a carcajadas.

Un hombre enamorado es un hombre invencible, no hay batalla grande o pequeña a la que no acuda confiado en la fortaleza de sus armas. No hay enemigo que le pueda hacer frente si cuenta con el respaldo de su amada.

Un hombre enamorado es también un loco, que desafía a la lógica y la cordura, a la seguridad de lo establecido y respetable. En su mente no hay convencionalismos ni reglas, escritas o no, que le repriman.

Por Ella se hace cualquier cosa. Y por su pérdida se llora de manera inconsolable.

Cuando uno tiene a su alcance todos los recursos de un Mahraja, un hombre enamorado es capaz de construir algo tan hermoso como es el Taj Mahal. Ha sido descrito como "Una lágrima en el rostro de la eternidad" (Rabindranath Tagore) o "La forma corporal de todas las cosas puras" (Rudyard Kypling)

El Taj fue construido por el Emperador Shah Jahan como un monumento funerario en memoria de su segunda esposa, Mumtaz Mahal, que murió al dar a luz a su catorceavo hijo, en 1631. Su muerte la partió el corazón de tal manera al emperador que se dice que su pelo se volvió gris de la noche a la mañana. Nada se dice de noches de insomnio o de llorar amargamente a escondidas, pero no hace falta que eso se escriba en los libros para saber que el monarca sufrió una pena infinita.

La construcción del monumento comenzó en ese mismo año de 1631 y no se completó hasta, aproximadamente, 22 años después. En total, unas 20.000 personas de India y Asia Central trabajaron en el edificio. Se trajeron especialistas, incluso de la lejana y exótica Europa, para trabajar en el mármol y los millares de piedras semi preciosas que se emplearon en la obra.

Pero el coste de tamaña declaración de amor fue tan excesivo que, poco tiempo después de terminado, Shah Jahan fue derrocado por su propio hijo Aurangzb, que le hizo encerrar en el Fuerte de Agra donde, por el resto de sus días, sólo podía atisbar su creación a través de una ventana.

Al morir en 1666, Shah Jahan fue enterrado aquí, al lado de Mumtaz, y sus cuerpos reposan juntos, para siempre, como, tal vez, ambos se encuentren juntos en el Paraíso del Profeta.



(Visitado el 15/12/2007; texto escrito por él en Bagan, Myanmar, el 03/01/2008)

Una hindú atípica

Ser mujer no es fácil o sencillo en ningún país del mundo, tal vez con la excepción del Norte de Europa. No estar casada a una edad en que la mayoría de tus compatriotas ya les han dado nietos a sus madres, ya te convierte en una excepción. Maldecir, fumar y beber como cualquier hombre y vestir de una manera occidental tampoco ayuda. Trabajar en una profesión como el periodismo, no es lo que se espera de una fémina en la India.

Esa es mi amiga Padmaparma Gosh, una hindú atípica.

Padma trabaja para el periódico económico "The Mint", en su sede de Delhi, muy cerca de Connaught Place. Todas las mañanas conduce al trabajo su propio coche, como hace cualquier hombre (frase con doble sentido que quien haya ido de copiloto o sentado en un taxi por cualquier ciudad asiática comprenderá perfectamente). Afortunadamente, atrás quedaron los tiempos en que tenía que desplazarse usando el transporte público metropolitano, siendo sometida casi a diario, como cualquier otra mujer, a tocamientos y roces nada accidentales. Alguna que otra vez tuvo que avergonzar en público, en voz alta, al acosador. Y alguna vez la mano que tocó carne fue la suya, en forma de sonora bofetada en la mejilla del sinvergüenza. Si en el avanzado Japón el Metro tiene vagones exclusivamente femeninos para evitar estas situaciones, aquí en los autobuses públicos las mujeres tienen reservados asientos, no por educación o deferencia, sino para agruparlas en una zona segura y protegerlas del acoso.

Desgraciadamente, en la India predomina la idea de la subordinación de la mujer frente al hombre, ya sea padre o, especialmente, marido. Es una sociedad mayoritariamente conservadora y machista, y una de las sorpresas más desagradables que se lleva uno es comprobar como los hombres miran lascivamente a las mujeres extranjeras, incluso a las que visten de manera más recatada y acorde a la moral del país. En unos pocos segundos les recorren el cuerpo con la mirada de una manera sencillamente asquerosa.

La situación de las mujeres en la capital, Delhi, es casi similar al de las europeas o estadounidenses, pero en el resto del país, ese gigantesco 99% del territorio y población, las cosas siguen como hace cien o doscientos años, sin ningún tipo de evolución hacia la igualdad, pese a las políticas de los sucesivos Gobiernos. Hay cosas que no han cambiado, sólo se han modernizado, desde antes de los tiempos en que la India era la perla de la corona.

Por ejemplo, en los periódicos hay una sección dedicada a buscar matrimonio. No es el típico "Divorciado, 40 años, sin hijos etc." sino que entre los datos que se proporcionan está la casta del novio o novia, y los anuncios los pone su familia. Porque una boda es una cosa muy seria que no se puede dejar al azar, y eso incluye la fecha de la celebración de la misma y la dote. Lo primero, que en Occidente depende de los meses más cálidos, aquí lo eligen las estrellas, pues es la conjunción de determinados planetas y la astrología las que dictan los días y semanas más propicios. Este año 2007 ha sido en Noviembre y desde que se supo, ha habido una carrera para conseguir restaurantes, pues llegan a haber cientos de bodas a diario, apurando los días más propicios del calendario.

Lo segundo, la dote, es causa de endeudamientos e incluso suicidios y asesinatos, en caso de que no se pueda conseguir una cantidad suficiente para el prestigio o nivel de la familia. El honor, como en una España profunda que aún repta bajo la superficie del talante, provoca derramamientos de sangre.

Donde no llega la sangre al río, y la picaresca es más latina que la de los latinos, es a la hora de conseguir una vivienda digna. El apartamento alquilado en que mi amiga vive con su madre (otra mujer atípica, pues es una divorciada en un país que se horroriza ante tal idea; y que, por cierto, cocina divinamente riquísimos platos bengalíes y me ha mimado con esmero durante mi estancia en su casa) es absolutamente ilegal. La licencia municipal para este edificio sólo permite una construcción de pisos determinada pero los del, teórico, último piso, los caseros que viven debajo de ella, han construido un piso en lo que debería ser, de acuerdo a planos y permisos, una terraza.

¿Cómo llega la electricidad? Pues es una derivación del cableado y consumo del piso de abajo, incorporando un contador para calcular y pagar correctamente los consumos.

¿Línea telefónica? No es ningún problema, sólo hay que pagarles una pequeña suma a los operarios, que no se llama nunca soborno, ni aunque se trate de un policía que nos vaya a "perdonar" una sanción de tráfico.

La situación no es nada excepcional en India, más bien al contrario y está relacionada con la discrepancia entre lo que calculan las autoridades como crecimiento de la población y el que realmente ocurre, consecuencia de inmigración interior y de la más que evidente superpoblación. Cuando los planificadores de una ciudad calculan las infraestructuras (por ejemplo electricidad o alcantarillado) de una determinada zona, lo hacen conforme a una determinada población. Pero ésta crece, generalmente sin control, y entonces se desbordan las previsiones y surge esa picaresca que sería envidiada por los italianos, maestros en las lides del timo al Estado.

Algún día, tal vez no muy lejano, Padma se casará pero estoy seguro de que por mucho tiempo seguirá fumando como un carretero, bebiendo como un cosaco, conduciendo como un hombre y, sobre todo, riéndose de los convencionalismos con los que la vida le quiere encorsetar.

Bien por tí, Padma.




(Escrito por él desde Myitkyina, Myanmar, el miércoles 9 de Enero de 2008)

Los tesoros de Rajastán

Al caer la noche sobre la ciudad, en torno a las luces de las farolas se forma una aureola difusa provocada por las partículas de arena en suspensión. Esta fantasmal esfera permanece, pese al viento, como el halo de los santos cristianos en una tierra poblada por infieles. Las calles se vacían pronto de paseantes e incluso se hace infrecuente ver circular uno de los negros y amarillos "autorickshaws", omnipresentes el resto del tiempo. Para cuando vuelvo a mi hotel, después de haber estado conectado a Internet en un establecimiento cercano, toda mi ropa está cubierta de un finísimo polvillo levemente dorado. El Oceano y el Desierto siempre encuentran la manera de atravesar las puertas y los muros que les pone el hombre. Estoy en Bikaner, una ciudad al Noroeste del Estado indio de Rajastán (con una población superior a la de Francia sobre una menor extensión de terreno), y en medio del Gran Desierto Thar.

Las tres formas de transporte urbano más comunes en Rajastán: ciclomotor, trickshaw motorizado y el carro de tracción animal, camello en el caso de las poblaciones del desierto.

En Delhi, la tremenda contaminación y suciedad ambiental provocaban que las mucosidades nasales se volvieran tan negras como la capa de porquería que crecía bajo mis uñas. No importaba cuantas veces al día te lavaras o te sonaras, en la gigantesca capital la contaminación se podía, literalmente, tocar con las manos. Creo que es el sitio en el que más sucio me he sentido, pese a contar (y usar a diario) con una estupenda ducha de agua caliente en mi habitación. Ni siquiera en Mongolia, recorriendo el Desierto del Gobi durante siete días en los que no había posibilidad de ducharse (el agua era allí más que un lujo y una necesidad juntos), había sentido la roña tan enquistada en mi cuerpo.

En Bikaner, como antes en Jaisalmer o en Jaipur, es la arena la que se convierte en una segunda piel, acompañándote desde que sales a la calle hasta que vuelves, cansado, a tu habitación. Pero merece la pena porque Rajastán está llena de tesoros, deslumbrantes y coloridos unos, ocultos y sutiles otros.

En Jodhpur os espera una colosal visión: sobre una colina de 125 metros de altura, desde el siglo XV vigila la Ciudad Azul el espectacular Fuerte Meherangarh. No es sólo un monstruo decorativo, pues ha sufrido asedios y ataques y en sus murallas se ha derramado más de una vez la sangre de los defensores Rajputs.

A sus pies, en el lado Sur, hay un laberinto de callejuelas en las que habitan casi un millón de personas. Mientras que, probablemente surgido como atracción turística, el color azul está presente en todo tipo de edificios, es en el lado Norte, en la zona original de los Brahmanes, donde tiene su sabor más auténtico y su origen más étnico.

Como un gigantesco Lego de casas de una sola planta, se desparraman las construcciones, cruzadas por callejuelas en las que transitamos pocos turistas, muchas motocicletas y alguna somnolienta vaca. Mujeres con coloridos y vistosos saris y hombres de turbante se acercan a hacer sus compras al "Mercado Sardat", que circunda la Torre del Reloj. Verduras y frutos secos, ropa y calzado, pero sobre todo especias, son los productos que más destacan en los puestos callejeros.

Daos el paseo cuesta arriba hasta el Fuerte, pagad las 250 rupias (poco más de 4 Eur) de la entrada (incluye el permiso para hacer fotografías y una increíblemente práctica y bien realizada "audio-guía") y dejad que la voz del Maharaja, entre otros, os guíe por las distintas estancias y, también, por distintas épocas de esplendor, gloria y caballerosidad, cuando se elegía "Muerte antes que deshonor".

El fuerte Meherangarh

A treinta kilómetros al Sur del ya mencionado Bikaner (donde deberéis haber visitado el Fuerte-Palacio), encuentro una curiosidad de esas que sólo ocurren en países dominados por la religión de Vishnu o la de Buda: un templo que acoge a centenares de ratas, sagrado objeto de devoción por parte de los fieles.Cuenta la leyenda hindú que Karni Mata, una encarnación del siglo XIV de Durga, le pidió al Dios de la Muerte, Yama, que le devolviera la vida al hijo de un apenado narrador de historias. Cuando Yama se negó, Karni Mata reencarnó a todos los narradores en ratas, dejando a Yama sin sus humanas almas.

Un grupo de ratas sagradas disfruta de un plato de leche


Las ratas sagradas (kabas) campan a sus anchas por el suelo del recinto, pero resultan ser más tímidas de lo que uno esperaba. Comparten la comida con palomas, que han descubierto en el templo un lugar donde alimentarse, y si uno se les acerca demasiado, se apartan. Aunque si uno se está quieto y se encuentra en su camino, notará como los roedores pasan corriendo, casi indiferentes, por encima de sus pies (como en cualquier templo, descalzarse a la entrada es de rigueur). Por cierto, si veis una rata blanca, como me ocurrió a mi, dicen que es un signo de buena suerte hindú (claro que como yo soy cristiano, no creo que me toque la Primitiva y no me ha llegado ningún email de Asturias diciendo que el Sorteo del Niño nos haya sonreído). Algo curioso es que, pese a no faltarles la comida, muchas de las ratas presentaban en sus cuerpos señales inequívocas de haber participado en peleas (desconozco si es algo endémico en esos animales o se trataba de un fenómeno puntual).

En los tiempos, y culturas, en que las mujeres eran objetos propiedad del marido (ni unos ni otras tan lejanos ni extintos) el Maharaja de Jaipur Sawaj Pratap Singh construyó, en 1799 el Hawa Mahal o Palacio de los Vientos, para dar a las mujeres de la corte la oportunidad de observar la vida en las calles de la ciudad. De aquel edificio, hoy sólo permanece en pie poca cosa visitable más que una fachada de cinco pisos de altura, de color rosáceo (en 1876, otro Maharaja, Ram Singh, pintó la ciudad de rosa, color asociado con la hospitalidad, para dar la bienvenida al Príncipe de Gales y futuro Eduardo VII).

En la misma ciudad, Jaipur, no podéis dejar de visitar su Palacio, un complejo de patios, jardines y edificios en los que aún reside el actual Maharajá, aunque es dudoso que coincidaís con él, pese a su campechanía. Las zonas visitables incluyen, entre otras, el Mubarak Mahal (un centro de recepción para las visitas de dignatarios) y la Armería (en los antiguos apartamentos de las maharanis, las esposas de los maharajas) está llena de armas bellamente decoradas.

Demostrando que las vacas sagradas pueden ser tan mansas como las demás, Isabel confraterniza con una habitante de la localidad


¿Queréis ver otro Fuerte sobre una montaña que se proyecta, a la vez amenazador y protector, sobre una ciudad? Entonces, tomad el tren nocturno y encaminad vuestros pasos hacia Jaisalmer. Podreis penetrar en la ciudadela-fuerte erigida en la colina de Trikuta, con 99 enormes bastiones (o havelis) en los que el paso de tiempo ha destinado que su uso se convierta en algo tan pacífico como hostales, restaurantes, o talleres de artesanía y costura.

Despojado de su epicentro comercial en rutas que llevaban hasta Pakistán, las guerras de India con el vecino del Oeste en 1965 y 1971 le han vuelto a otorgar una gran importancia estratégica. En mi viaje en tren no pude dejar de observar gran cantidad de carros de combate y vehículos acorazados de transporte, siempre a relativa cercanía del ferrocarril. Además, todos los días sobrevolaba la ciudad algún helicóptero militar, de transporte Mil Mi-8 o de ataque, Mil Mi-24 (el aeropuerto situado en las inmediaciones lleva años cerrado al tráfico civil, pero no al militar). Estamos en una zona sensible, no sólo para la Historia antigua, sino también para la de los siglos XX y XXI, pero el turismo mueve montañas y, a veces, pacifica a los guerreros.

Para que veáis que ser "Bond...James Bond" está casi al alcance de cualquiera, no tenéis más que alojaros en la Isla de Jagniwas, en medio del Lago Pichola, en Udaipur. Allí se encuentra el "Lake Palace Hotel" donde se rodó parte una de las películas de la saga de 007, "Octopussy", allá por los años 80, con Roger Moore encarnando al mujeriego agente al servicio de Su Graciosa Majestad (tengo que enterarme de cual es la frase original en inglés, porque nadie les presume a los monarcas británicos tanto sentido del humor). El palacio cubre por completo la isla y fue construido por el Mahraja Jagat Singh II en 1754 y es hoy un hotel de superlujo. Si no os podéis permitir alojaros allí, tal vez os podáis permitir el visitarlo para comer o cenar, la única otra forma de acceder a él. ¿El precio del buffet? Europeo, lo que en India se traduce como "una barbaridad" (o un no muy caro capricho).

En la orilla Este del lago, se alza el Palacio de la Ciudad, el mayor de Rajastán, con una fachada de 244 metros de longitud y 30 de altura. Es curioso que, como podéis ver en la fotografía, retiene una cierta uniformidad en su construcción pese a que en realidad se trata de un conglomerado de edificios creado por distintos Maharajas. A los pies del palacio y continuando por la orilla del lago en dirección norte, merece la pena acercarse a los gaths donde los hindúes se bañan y lavan la ropa, como se hacía en la España rural de otros tiempos.

Tomaros un descanso de Palacios, Fuertes y Maharajas, visitando Pushkar. Dice la leyenda que Brahma dejó caer una flor de loto sobre la superficie de un lago y allí surgió la ciudad. Como objeto de peregrinación, su carácter sagrado prohibe que en ella se consuman drogas (aunque el bhang - marihuana - puede aparecer incluso en un batido), alcohol (pero si se pide discretamente...), huevos, carne...o las parejas se besen en público (esto último es cosa corriente en toda Asia, aunque demasiados extranjeros lo incumplen, trayéndose aquí sus costumbres e ignorando las de los locales). En torno al lago se agrupan 52 gaths (en uno de ellos se esparcieron las cenizas de ese apóstol de la no violencia, el asesinado Ghandi) y es en ellos donde los peregrinos acuden a bañarse en sus sagradas aguas.


Hay muchos turistas que pierden el sentido entre sus callejuelas, rodeados de olores a especias, puestos de venta de tikka, los sadhus que pasean por el pueblo o meditan junto al lago, y acaban pasando aquí más días que los originalmente planeados. Los reconoceréis por sus largos pelos con trenzas rastas (como si llevaran "un pulpo en la cabeza", que dice mi amigo Vincent), pantalones amplios, bolsos de tela en bandolera (en general, ropa supuestamente local que un indio no se pondría ni en pleno subidón de bhang y que provoca la risa entre los locales cuando les preguntas su opinión a ellos, que prefieren unos pantalones vaqueros y una camisa de algodón blanca). Son los nuevos hippies, con los bolsillos llenos de valiosos Euros que aquí pueden estirar y estirar como si se tratara de goma de mascar.

Se pueden recorrer miles de kilómetros con el objeto de encontrarse uno mismo, ya que todos llegamos a la India perdidos y sin saber que esperar de éste país tan extraño, milenario, misterioso, poblado por timadores y santos, mendigos y lisiados, caras infantiles de grandes ojos que te persiguen buscando limosna, ruidoso, sucio, lleno de contrastes, con bombas atómicas y vacas comiendo basura en las calles.

Pero, sobre todo, fascinante.


Marionetas de fabricación artesanal apoyadas en un muro, a la entrada del castillo de Jaisalmer. A veces nos parece que eso es lo que somos nosotros, y que los hilos se mueven sin un sentido claro por obra y gracia de fuerzas que no comprendemos. Para unos Dios, para otros el Destino, pero desde las Parcas de la mitología helena, el hombre ha intentado, en vano, buscarle el sentido a esas acciones suyas que, para todos los demás, no tienen explicación. Por eso, una vez que en Occidente matamos al Dios cristiano, muchos son los que viajan a los países budistas e hinduistas buscando un sentido a sus vidas, buscándose a sí mismos. Porque ¿quién no ha perdido alguna vez el Norte?


(Escrito por él desde Myiktyina, Myanmar, el miércoles 9 de Enero de 2008)