17 marzo, 2007

Good Morning Vietnam!

Llevamos ya diez días despertándonos en el país de Ho Chi Minh y, en esta ocasión, habíamos decidido hacerlo tarde. Si es que de ilusión también se vive. Entre el calor, la luz, los ruidos y el ritmo de viaje que hemos cogido, en el que parecemos programados para madrugar, no ha habido manera de pegar ojo esta mañana. Sobre las ocho, le volvimos a dar los buenos días a Vietnam.

Antes de meterme en detalles, os haré un “breve” resumen de lo que ha sido nuestro itinerario desde que salimos de Camboya.

El cinco de marzo llegamos a Saigón, actualmente llamada Ho Chi Minh City, donde dormimos cuatro noches. Nos alojamos en un hotelucho que más bien parecía la casa de un particular, pues hasta carecía de recepción. De hecho, su procedimiento de check in y check out fueron de lo menos convencionales, incluso para estándares asiáticos: no nos pidieron ni pasaporte, ni nombres, ni pago en adelanto, ni nada de nada. El día en que nos marchamos, encontramos un par de mozos tirados en el sofá y en el suelo. Intentamos despertarlos pero con demasiada suavidad, así que al final optamos por dejarles el dinero y las llaves en una mesita. Menos mal que somos honestos, que si no…

Nuestro hotel estaba en una callejuela estrecha, formando parte del laberíntico entramado de atajos que enlaza las dos calles principales: Bui Vien y De Tham. Ésta última es la más conocida, por su aglomeración de hoteles, restaurantes y agencias de viajes.

Siguiendo los consejos de mi amigo Vincent, fuimos a la agencia “T.M. Brothers Café” a contratar una excursión (desplazarse por cuenta propia en Vietnam resulta más caro que hacerlo por agencia y puede conllevar roces con las autoridades comunistas). Por cinco dólares (80000 dongs) cada uno, comidas y tickets de admisión excluidos, nos llevaron a visitar el templo caodaista de Tay Ninh (muy interesante, prometo contároslo en otro momento) y los túneles de Cu Chi, una red subterránea de 200 km en la que se escondían, desplazaban y vivían los soldados guerrilleros del VC y sus familias (muy interesante también, seguro que José os lo contará mucho mejor que yo).

Los túneles de Cu Chi fueron una base secreta de los años 60 a 75 y, por lo visto, lo siguen siendo hoy en día. Por lo menos, para nuestro conductor de autobús, que se paró unas cinco veces a pedirles direcciones a los paisanos. Si es que se podrán decir muchas cosas de los comunistas, pero para esconder cosas ¡no hay quien los gane! Claro que tampoco es que nuestro chófer fuese una lumbrera: ya al empezar el viaje, se le fue el santo al cielo, y en lugar de coger la salida noroeste hacia Tay Ninh, tiró alegremente hacia el sur. Es lo bonito de los tours organizados en Vietnam, que están llenos de sorpresas.

Dicen que más vale malo conocido que bueno por conocer, así que volvimos a confiar en el profesionalismo del T.M. Brothers Café para nuestra siguiente compra: el open bus ticket. Por unos módicos 16 dólares por cabeza, nos hicimos con un billete de autobús abierto, con cinco paradas: Dalat, Nha Trang, Hoi An, Hué y Hanoi. Por tres dólares más, nos beneficiamos de una oferta añadida, excursión en barco por la costa de Nha Trang. Una auténtica ganga, de la que nos arrepentimos nada más llegar a Dalat.

Dalat es un pequeño puerto de montaña y resort preferido de los “lunamieleros” vietnamitas. El lugar enseguida me enamoró, no sólo por la belleza del paisaje, sino también por el bajón de temperatura: 24 grados centígrados, como un día de canícula en Irlanda.

Es un sitio bastante atípico, un extraño coctel en el que el sabor asiático se mezcla al de los Alpes Suizos y de Barcelona. La casa de Hang Nga, conocida como casa loca o “crazy house”, es totalmente surrealista y nos recordó el estilo de Gaudí, con el toque excéntrico de Dalí. Curiosamente, Hang Nga, hija de Truong Chinh (sucesor de Ho Chi Minh en la presidencia, del 81 al 88), no se licenció en arquitectura por la universidad de Bella Terra sino por la de Moscú.
Describir la casa loca es realmente difícil, así que me remito a las fotos (al paso que vamos, estarán subidas al blog de aquí a un par de meses) y os animo a que vengáis a visitarla por vosotros mismos. Es más, por un precio que oscila entre los 29 y 60 dólares, incluso podéis alojaros en una de sus habitaciones cueva. Nosotros pensamos hacerlo a partir del 2010, cuando tengan terminadas las obras.

En este viaje, optamos por un hotel más barato (5 dólares la habitación doble) y mucho más espacioso. Sólo nos quedamos una noche, pues nada más salir a dar nuestro primer paseo por Dalat, conocimos a Peter y Xuan, nuestros “Easy Riders”. De camino a Dalat, habíamos leído acerca de la existencia de estos guías moteros, por lo que ya veníamos con ganas de contratar sus servicios.

Nuestra idea inicial era de pasar un solo día con ellos, pero pronto nos dejamos convencer para hacer un tour de cinco. La idea de recorrer Vietnam del Sur por tierras interiores, en moto, y con dos guías para nosotros solos, era mucho más atractiva que la de tirarnos horas empapando en sudor los asientos de látex de un autobús, recorriendo autopista en dirección a un resort costero de turismo masivo. Claro que la diferencia de precio también era notable: cinco días con los moteros costaban 300 dólares por persona, que al final se quedaron en 250. Comida, alojamiento y entradas excluidos. Una experiencia bastante cara, sobre todo teniendo en cuenta los precios locales, pero que realmente mereció la pena.

Ayer finalizaba nuestra aventura motera en Hoi An, tras recorrer la zona de lagos y cascadas de Dak Lak, entrar en el parque nacional Yok Don, visitar los poblados de varias minorías étnicas de camino a Kon Tum, caminar por algunos tramos del Ho Chi Minh Trail y disfrutar del increíble paisaje, en el que la jungla se alterna con los arrozales y las plantaciones de café, pimienta, cacahuete, tapioca y piña.

Son muchas las imágenes y recuerdos que desfilan por mi mente al pensar en estos últimos cinco días. Los dejaré aparcados de momento, porque ya se nos ha pasado la hora de desayunar y no sería bueno saltarse el almuerzo también.

(Escrito por ella desde Hoi An, Vietnam, 15/03/07)

3 comentarios:

jose dijo...

Buenas noches. Me llamo Jose y os escribo desde Hanoi para felicitaros por el blog y desearos suerte con el viaje. Mi blog esta menos currado pero si quereis echar un vistazo a las fotos para saber que os espera en el norte os paso la direccion

www.joseontheroad.blogspot.com

.melo dijo...

Disfrutad de Vietnam.

Yo estuve hace un par de años y me parece una pasada.

Prefiero a los camboyanos como personas, pero Vietnam tiene unos paisajes alucinantes.

Buen viaje.

El y Ella dijo...

Hola Jose, acabo de echarle un vistazo a tus fotos y a las de Jeannie y son para morirse de envidia! Que tipo de programa usas para eliminar todos los colores menos uno? Me encanta el lado artistico y la sensibilidad de tus fotos. Y tambien me he reido mucho con tu texto sobre las motos! Que os vaya muy bien y, con un poco de suerte, a ver si se cruzan nuestras rutas. Un abrazo, Isabel